caballos mayores

Con los caballos, al igual que ocurre con las personas, cuando llegan a cierta edad hay que tener más cuidado con ellos. Especialmente si el caballo mayor sigue en activo, sea la competición o simples paseos. Tenemos un cariño especial a estos animales. En mi caso particular, mis caballos de alta competición, Arrayan y Sergeant Pepper estuvieron en nuestra familia desde que eran potros. Pepper llegó a ayudar a mi hijo Antonio en sus primeros concursos con más de 20 años. Estos caballos se convirtieron en miembros de la familia y queremos tenerlos perfectamente cuidados.

Hay que recordar que la dentadura de los caballos sigue creciendo toda su vida. Se va moldeando con la edad, quedándose sin el esmalte central y desarrollando una forma cóncava que no es eficaz para el aplastamiento y masticación del grano. Por ello, cuando tenemos un caballo mayor que deja de comer una de las primeras cosas que debemos mirar es la dieta.

Muchas veces lo primero que se nota en estos caballos es que tardan más de lo normal en acabarse la comida o que se les caen trozos de comida de la boca. A veces se producen episodios de atragantamiento porque ya no pueden manejar bien la fibra larga.

Es cierto que los caballos mayores pierden peso con más facilidad y aunque, haya gente que diga “esto es normal” o “ocurre por la edad” debemos vigilar a los animales para que no ocurra. Los caballos mayores tienen menores cantidades de ciertas encimas, y en ciertas ocasiones puede empobrecerse la flora intestinal necesaria para la asimilación de los alimentos, especialmente las proteínas. Si el caballo empieza a “menguar” con su dieta de siempre, hay que buscar alimentos más digestibles. Necesitarán cereales cocinados correctamente y diferentes aminoácidos. Como fuente calórica, se puede también añadir aceite a la dieta.

Si el caballo mayor realmente no puede masticar, se le puede preparar una “papilla” con cereales cocinados, que son más fáciles de masticar. Si añadimos alfalfa, aceite y un multivitamínico en líquido, se puede hacer una dieta perfectamente equilibrada que el caballo puede comer con facilidad. Tenemos varios caballos que viven de su “sopa” e incluso una madre gestante.

Los pequeños dolores comunes en animales que tienen ya una carrera deportiva detrás, pueden incomodarles bastante. Vemos casos en los que los caballos dejan de comer o beber porque les duele al masticar o porque no llegan a un comedero en alto o porque les cuesta ir al bebedero. Tenemos que asegurarnos de que todo está fácilmente asequible y para ayudarles a estar un poco más cómodos, podemos proporcionarles protectores articulares y analgésicos naturales.

Es importante evaluar el ambiente social de tu caballo mayor. Si vive en el prado junto con otros caballos debemos vigilar que los caballos dominantes no le estén impidiendo comer, ya que en ocasiones se “aprovechan” de la debilidad de los caballos mayores y no les permiten acercarse al comedero. Es común observar casos de cólicos por ingesta de arena, debido a que siempre son los últimos en comer y les toca los restos.

Para evitar los problemas de pérdida de peso en los caballos de mayor edad lo recomendable es:

  • Administrar comidas pequeñas con mayor frecuencia en lugar de una o dos comidas grandes al día.
  • Buscar fuentes de alta densidad energética para que, aunque coma menos, mantenga los niveles energéticos. Para ello podemos añadir aceite o salvado de arroz estabilizado a la ración de cereales para aumentar la densidad energética.
  • Cualquier cambio que hagamos en la alimentación se debe hacer de forma muy gradual evitando cualquier cambio brusco para proteger su flora intestinal.
  • Ofrecer heno picado o heno mojado en lugar del forraje habitual es importante si crees que tiene dificultad con la masticación de la fibra larga.
  • La alfalfa en poca cantidad puede ser un fuente de calorías y nutrientes bastante digestible.
  • Proporcionar la comida al caballo en algún lugar en el que esté solo.
  • Se pueden preparar los piensos en forma de “papilla” si no puede masticar añadiéndoles un poco de agua tibia.
  • Utiliza protectores articulares y analgésicos naturales para reducir sus dolores.
  • Es imprescindible asegurarse de que siempre tiene acceso a agua y refugio.
  • Se recomienda el uso de sal como complemento nutricional.

¡En fin!… Hay mucho que se puede hacer para alegrar la vida de tu caballo mayor. Y desde luego, lo merecen.